lunes, 10 de noviembre de 2008

Placas solares de bolsillo que se instalan en un rincón


Todo empezó con un concurso de ideas sobre posibles nuevos negocios que convocó en 2005 la Universidad Politécnica de Catalunya (UPC), en el marco del Proyecto Innova. Se presentaron un centenar de proyectos y el de Xavier Pérez, ingeniero que por aquel entonces tenía 25 años, quedó finalista. Ese reconocimiento le dio fuerzas para convertir su idea sobre el papel en una realidad. Ahora comercializa sus ClickCells, pequeños paneles solares modulares que se encajan los unos con los otros y que por su fácil manejabilidad tienen múltiples usos.
El primer paso fue pedir la patente, a finales de 2005, y pedir un crédito a fondo perdido a la Generalitat de Catalunya. Con él pudo empezar a hacer girar el engranaje. Diseñó las placas e hizo los moldes. A principios de 2007 todo ya estaba a punto. Instaló la empresa Nousol en un local en Granollers y encargó la fabricación y el montaje de las placas en Rubí. Rompió así con el concepto tradicional de paneles solares poco manejables y de grandes dimensiones.
Adaptarse a los edificios
"La idea es que con Click-Cells, sean las placas las que se adapten a las formas del edificio, y no a la inversa", explica Pérez. Su pequeño tamaño, de 166 x 166 milímetros, y el hecho de que pueden interconectarse por cualquiera de sus cuatro costados, permite instalarlas aprovechando también los rincones de una vivienda. Se ofrecen en diferentes colores, con el fin de que se adapten mejor al entorno. Las placas pueden tener de 0,5 a 8 voltios, y su precio oscila entre los 30 y los 38 euros. "Uniéndolas, también puedes crear la tensión y potencia que necesitas", destaca su creador.
Xavier Pérez ha convertido su proyecto en una empresa familiar. Sus hermanos Dolors y Baldo también trabajan en Nousol. Su objetivo es ahora extender al máximo las aplicaciones de ClickCells. Además de instalarlas en edificios, consideran que puede sacarse mucho provecho a la fácil manipulación de estos pequeños paneles solares. "Todos los aparatos pueden sustituir sus pilas o baterías por ClickCells", explica el joven emprendedor.
"Empresas que tienen aparatos dispersos que consumen energía están cambiando las baterías por placas solares para evitarse perder el tiempo y la mano de obra para acudir a cambiarlas cuando se agotan", comenta Pérez.
Otra vía de negocio fundamental de ClickCells es el sector de la enseñanza. El poco peso y tamaño de estos paneles permite su fácil utilización en institutos, universidades y centros de investigación. Cambiar las potencias mediante el empalme de las pequeñas placas, crear circuitos eléctricos o medir la radiación solar son algunas de las posibilidades.
Diversificar el negocio
"El producto se está vendiendo, pero los inicios siempre son duros", explica Xavier Pérez. Por eso, la empresa ha empezado diversificando el negocio, para evitar ir con el agua hasta el cuello mientras se difunde la idea de ClickCells.
Así, Nousol no sólo dedica sus esfuerzos comerciales a dar a conocer su producto estrella, sino que también vende los dispositivos que acompañan cualquier instalación de captación de energía solar. A finales de año espera facturar 150.000 euros, de los cuales el 80% derivarán de los productos convencionales, y el 20% de ClickCells, en su primer año completo de vida comercial.
Pero las perspectivas son buenas, según el máximo responsable de Nousol. "Empresas de Francia e Italia ya se han interesado por nuestro producto, para implantarlo en los campings. Pero nuestra idea y nuestro gran objetivoes ante todo entrar en Alemania", comenta Pérez. Las autoridades germanas apuestan decididamente por las instalaciones fotovoltaicas, y la concienciación empieza por las escuelas, lo cual lo convierte en un mercado idóneo para implantar las tecnologías de Nousol.