lunes, 26 de enero de 2009

Windows 7: Un buen comienzo

Windows 7 ya ha llegado a los usuarios gracias a una versión "beta pública" que Microsoft ha ofrecido para su descargada en Internet. El producto definitivo no añadirá nuevas funciones a las que ya tiene y se parecerá a lo que se puede ver hoy en día. El objetivo original de Microsoft es que Windows 7 esté listo para enero de 2010 e incluso podría adelantarse a finales de 2009.
Aunque el nombre elegido ha sido Windows 7, bien podría haberse llamado Windows 6.1 o Windows Vista «mejorado», que haría más honor al gran parecido que conservan. Las críticas a Vista, que se lanzó justamente hace dos años, han sido tantas que muchos usuarios no dieron el salto desde Windows XP y otros incluso volvieron a la versión anterior. La lentitud de arranque o en las copias de ficheros a través de USB, el alto consumo de RAM, la complejidad en la detección de redes y los problemas de compatibilidad fueron muchas de las quejas de los usuarios que han sido especialmente atendidas en Windows 7.
Instalación rápida y sencilla
Los requisitos mínimos para instalar Windows 7 son los mismos que para Vista: un PC con procesador de 32 ó 64 bits que corra al menos a 1 GHz, 1 GB de memoria RAM, 16 GB libres en el disco duro, unidad DVD y tarjeta gráfica con soporte de DirectX con 128 MB si se quiere utilizar la tecnología Aero para mejorar el aspecto del sistema.
La beta que se puede probar a día de hoy se denomina Beta 1 Build 7000, todavía en inglés. Microsoft ha anunciado que irá actualizándola cada semana con pequeñas revisiones y mejoras, que llevarán posteriormente a una Beta 2 hacia julio-agosto y a las versiones de pre-lanzamiento casi definitivas tras el verano. Durante todo este año se irán pudiendo ver esos avances y mejoras casi de forma continua, en un ciclo de desarrollo moderno y adecuado.
La instalación completa de Windows 7 es rápida y requiere entre 20 y 30 minutos; una vez instalado, el ordenador arranca en unos 20 segundos, que es una de las primeras mejoras respecto a sistemas anteriores.
Mejoras de interfaz y aspecto
El escritorio de Windows 7 ha sido mejorado: ahora permite organizar los gadgets en cualquier parte, así como las ventanas y su tamaño, de forma inteligente, mediante gestos del ratón. Los ordenadores equipados con tecnología táctil multitouch mejoran aún más esas posibilidades.
La barra de tareas es el cambio sustancial más visible: ahora tanto los programas activos como los que se usan a menudo están representados como iconos en la parte izquierda, mientras la parte derecha queda reservada para las notificaciones. El menú Inicio se conserva con alguna mejora, y los iconos de esta «superbarra de tareas» permiten interactuar con las diversas ventanas o pestañas de cada aplicación directamente, si están preparadas para ello (la estupenda integración con Explorer 8 sería un buen ejemplo).
El nuevo concepto llamado Libraries permite organizar más fácilmente los ficheros de música, vídeo, imágenes y documentos. Esto forma parte de la nueva organización del ordenador en cuatro áreas, mucho más cómoda. También algunas de las aplicaciones del sistema como Paint, WordPad o la Calculadora han sido también actualizados tras varios años: ahora utilizan el sistema Ribbon que se popularizó con Office 2007.